Actualización
quincenal, días 1 y 15
de cada mes Santa
Fe, Argentina, 15 enero
de de 2026 Infancia y
salud UNA
BUENA NOTICIA NEONATAL El
control riguroso de la
transmisión
materno-infantil del
sida es un gran logro
porque es un paso
decisivo para
controlar el sida
neonatal. Este
enero
nos propone reflexionar
sobre una buena noticia
que refiere al sida
neonatal. Una embarazada
sero-positiva para el
virus del sida puede no
saber que lo es, puesto
que el sida suele
permanecer mucho tiempo
sin ofrecer síntoma
alguno. En este caso, su
bebé puede contagiarse
durante el embarazo,
durante el parto, o
durante la lactancia si
toma el pecho. Por
lo
tanto, es de la máxima
importancia tener a
todas las embarazadas
controladas, e incluso
también a todas las
chicas en edad de
quedarse embarazadas, y
a los varones. Esto
puede parecer fácil
pero, en los países de
renta media y baja, como
Argentina o Brasil, por
ejemplo, no lo es. No
lo
es porque controlar a
todas las embarazadas, y
en especial a las más
vulnerables o a las más
difíciles de encontrar,
de seguir y de vigilar,
exige tener una extensa
y efectiva red de
centros de salud. Y que
además estos centros
tengan capacidad para
hacer diagnóstico rápido
e iniciar de inmediato
el tratamiento
anti-retroviral, y
controlarlo. Todo tiene
que quedar registrado, y
disponible tanto para
fines asistenciales como
para fines de
estadística sanitaria. Para
esta
red de atención primaria
se necesita contar
además con los
profesionales adecuados,
en número y en
capacitación
suficientes, aunque no
necesariamente
universitarios. Todo
esto es más difícil
cuando son altos los
índices de pobreza e
ignorancia, cuando las
políticas sanitarias son
erráticas y cambian, y
cuando las distancias
son largas y
problemáticas las
comunicaciones. Una
vez
controlados todos los
embarazos de una región,
por más pobre y aislada
que sea, se impone tener
maternidades o
paritorios donde los
equipos de profesionales
estén siempre atentos a
las características
especiales de todas las
embarazadas. Y después
un equipo de pediatría y
de puericultura, atentos
al nacimiento del bebé
sero-positivo, o que
pueda positivizarse, sea
por el parto, sea por la
lactancia materna. Toda
esta
gran estructura de
sanidad pública,
accesible,
interconectada y con los
recursos adecuados,
requiere más
organización que
presupuesto. No es, en
efecto, tan cara como
parece, y la cuestión
del presupuesto no es en
absoluto una excusa
puesto que el beneficio
que se obtiene es
grande, y justifica todo
esfuerzo y toda
inversión. Siendo
así,
la organización, es
decir, la gestión
sanitaria, debe quedar
en manos bien formadas,
y debe ser inmune a los
vaivenes de la política,
sea la nacional, sea la
local. Sólo así se
optimizan los recursos
humanos y materiales. Y
dado que a veces faltan
médicos y enfermeras, o
éstos prefieren quedarse
en la engañosa zona
urbana de confort, una
eficiente red de
atención primaria cuenta
también con personal
local, que procede de
las mismas comunidades a
las que atiende. Este
personal no es
universitario, pero sí
ha sido formado para
hacer lo que tiene que
hacer, y recibe una
retribución adecuada.
Han demostrado capacidad
para hacer mucho, y bien
hecho, y están
orgullosos. Este
personal
sanitario cuenta con una
alta dosis de
credibilidad porque es
parte de la comunidad,
es una cara conocida y
reconocida por todos.
Establece un vínculo que
además de profesional es
humano, es próximo, y
está siempre disponible.
Este personal es hoy una
gran alternativa,
incluso en países con
sanidad avanzada. Con
ellos se busca sobre
todo el control del
embarazo de bajo riesgo,
el control del niño sano
y de ciertas
enfermedades ligeras, y
el control de algunas
enfermedades crónicas. Volvamos
a
la transmisión del sida
de la madre a su bebé,
también conocida como
transmisión vertical,
materno-filial o
materno-infantil. Hace
un mes, el 18 de
diciembre, nuestro
vecino país Brasil, al
cual algunos van de
vacaciones sin sospechar
qué nivel tienen, recibió
el reconocimiento de
la Organización
Mundial de la Salud
porque consigue
controlar la transmisión
materno-filial del sida.
Es decir, casi que no
tienen sida neonatal. Se
trata
de un logro de magnitud
mayúscula, es el primer
gran país de América
Latina que lo consigue.
Y lo consiguió después
de pasar rigurosos
controles de calidad en
atención primaria y
centros de salud, y de
demostrar los excelentes
resultados obtenidos.
Esta es la buena noticia
que merece reflexión. Promover
una
sanidad próxima y
accesible, potenciar la
atención primaria y las
funciones de los centros
de salud, orientar todos
los esfuerzos hacia la
comunidad, y respetar a
las personas más allá de
quién es y qué hizo, he
aquí las claves de este
éxito. Es para estar
orgullosos, y para
ejemplo de los demás. En
Argentina Para
lograr
el reconocimiento que
comentaba, se necesita
que el país lo solicite,
y luego debe pasar
evaluaciones exigentes.
No se trata entonces de
decir que somos buenos y
tenemos buenos
resultados, sino de
demostrarlo. Argentina
no tiene este
reconocimiento, pero
esto puede ser a causa
de no haberlo pedido, y
esto a su vez puede ser
por tener una actitud
hostil, caprichosa,
contra la Organización
Mundial de la Salud. Este
reconocimiento
se enmarca en un
programa más amplio que,
utilizando los mismos
recursos, intenta
controlar la sífilis, la
hepatitis B y el Chagas
del bebé. Esto es mucho
decir, y de hecho acá ya
se está haciendo, y
bien. Ahora, si lo
hacemos bien, hay que
demostrarlo, hacerlo
público en lo nacional y
en lo internacional,
para que se sepa y para
que nadie diga la
contraria. La
credibilidad, en efecto,
hoy exige demostración. La
clave,
entonces, está primero
en la atención primaria,
es decir, en los centros
de salud, que deben
llegar hasta el último
de los rincones, y deben
ofrecer servicios
sanitarios de calidad,
consensuados y avalados
por la evidencia. En
este contexto, desde
diciembre que se anuncia
una prometedora
Tecnicatura superior en
instituciones de la
salud. De tres años, el
título que otorguen será
de validez nacional. A
partir de marzo, en el
Instituto Superior de
Profesorado Nº 67 (sede
Yapeyú). La
pre-inscripción ya está
disponible. Según
informan, el perfil del
egresado será este: «Los
egresados adquieren
conocimientos en
administración para
poder planificar,
organizar y apoyar la
conducción de los
servicios sanitarios.» En
otras
palabras, para
fortalecer la atención
primaria y los centros
de salud, y hacerlo con
manos idóneas, se quiere
formar a los
profesionales que hacen
falta para mejorar la
gestión. Cabe recordar
que la sanidad pública
es la única posibilidad
para un tercio de los
argentinos, y que no
pocos pacientes con obra
social recurren, por un
motivo o por otro, con
un objetivo o con otro,
a la sanidad pública. Pero estas perspectivas de contar a medio plazo con profesionales de nivel medio formados para una buena gestión sanitaria, puede ahora quedar en entredicho porque el Gobierno Nacional decidió eliminar el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional a través de la derogación del artículo 52 de la Ley de Educación Técnico Profesional, incluida en el Presupuesto 2026. No sé hasta qué punto esta nueva amenaza contra la educación pública, y por extensión sobre la salud de todos, afectará a la mencionada tecnicatura. / Publica El Litoral, viernes 16/01/26: html - jpg.-
![]() Arriba: En Brasil. La bebé tiene derecho a nacer sana, y a crecer sana en un entorno sano, pero nadie tiene derecho a señalar a nadie con el dedo acusador. Foto: Adolfo Mesías, OMS. Abajo: cuatro bebés nacidos en enero de 2026, dos en un hospital de Sudán (izquierda) y los otros dos en un hospital de Paquistán, ambos gestionados por Médicos sin Fronteras. Ahora expulsados de Gaza, donde se espera una catástrofe humanitaria aún mayor, y un negocio de proporciones faraónicas. Foto: MSF.
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