Actualización
quincenal, días 1 y 15
de cada mes Santa Fe y Barcelona, martes 15/09/26 Infancia
y
salud El
bajo
porcentaje de
escolares bien
vacunados de Santa
Fe, y los malos
resultados
obtenidos en la
prueba que evalúa
escuela y
escolares, lejos
de hacernos
invencibles nos
dejan vulnerables,
a merced. INVENCIBLES
NO SOMOS Lejos
de ser invencible, la
provincia es
vulnerable. La podría
vencer, sin
dificultad, casi sin
encontrar resistencia,
aquél que siendo
pequeño, como David,
encontrara bajas las
defensas y supiera
dónde está el punto
débil, que en Goliat
estaba en la propia
vanidad. Si un chico
se pone la capa y
asegura que así es
invencible, alguien
pensará que es
ingenuo, pero no
faltará quien se lo
crea. Veamos
primero el caso de la
diarrea. Según de
quién se trate y de
qué edad tenga, y
según el entorno, la
diarrea puede ser una
enfermedad mortal en
menores de 5 años.
Implica riesgo de
rápida deshidratación
y riesgo de grave
descompensación
metabólica. Desde
2015, Argentina
vacuna a casi
todos sus bebés contra
la diarrea por
rotavirus. En
el mundo, el rotavirus
es la causa de la
cuarta parte de las
muertes por diarrea en
menores de 5 años. Por
este motivo, son 14o
los países que vacunan
a sus bebés contra
este virus. La vacuna
resulta efectiva para
evitar, no tanto las
diarreas infantiles en
general, sino las
formas graves, que
pueden ser mortales,
de la diarrea por
rotavirus. Esta
vacuna se debe
administrar a todos
los bebés, y en dos
dosis. La primera
dosis, a los 2 meses
de edad. La segunda, a
los 4 meses. Está
gratis en nuestro
calendario oficial de
vacunas. Hay otra
vacuna contra el
rotavirus, igual de
efectiva e igual de
segura, pero requiere
tres dosis. Esta
vacuna es por vía
oral, pero los
estudios indican que
una versión
inyectable, tal como
pasó con la vacuna
Sabin oral (contra la
poliomielitis, polio o
parálisis infantil),
sería mejor, tanto en
efectividad como para
llegar a más bebés,
porque sería mejor
tolerada y podría
darse junto con otras
vacunas en una misma
inyección, tal como
pasa hoy con otras
varias vacunas. Santa
Fe, frente al
rotavirus, no es
invencible, pero casi
que lo es, porque ocho
o nueve de cada diez
bebés (datos de 2025)
están bien vacunados
contra este virus, con
las dos dosis. Estos
bebés sí que pueden
decir que son casi,
casi invencibles. Pero
no es para cantar
victoria, ni mucho
menos, porque hace
tres años el
porcentaje de bebés
así de bien vacunados
era más alto. Hay
otra vacuna contra el
rotavirus, diferente
de las dos anteriores,
que se puede
administrar al
nacimiento, el mismo
día o al día
siguiente, tal como se
hace desde hace años
con la vacuna BCG,
contra la
tuberculosis. La
vacuna BCG es en
Argentina la que tiene
el porcentaje más alto
de bebés vacunados:
95%. En Santa Fe, este
porcentaje es más
bajo: algo menos del
90%. Entonces,
si esta vacuna contra
el rotavirus se
administrara a la vez
que la BCG, ambas
llegarían en Argentina
al 95%, que es el
nivel para quedarse
tranquilos, casi
invencibles. Esta
estrategia ya se
aplica, por ejemplo,
en Indonesia, con
buenos resultados. Veamos
ahora el caso del
sarampión, y que nadie
se piense por favor
que esta enfermedad es
ligera, porque no lo
es. Ni que es cosa del
pasado, porque siguen
apareciendo brotes de
casos, y algunos casos
quedan con secuelas y
otros son mortales.
Pensar que somos
invencibles, en
efecto, es una
peligrosa, una pueril
ingenuidad. En
Santa Fe, el número de
chicos de 5 años que
están bien vacunados
contra el sarampión no
llega ni a la mitad.
Son algo más de un
tercio de todos los
chicos de esta edad.
El contagio del
sarampión es fácil y
rápido, en especial
cuando se juntan
muchas personas, tal
como pasa hoy en Santa
Fe. La vacuna es
segura y efectiva. Muchos
atletas, periodistas,
técnicos, público en
general, etc., visitan
Santa Fe con motivo de
los Juegos. No sé si
se les exigen unas
vacunas mínimas, tal
como debería ser, dada
la situación del
sarampión en
Sudamérica. Por lo
tanto, estas personas
podrían ser
involuntarios agentes
de transmisión del
sarampión. Esta
enfermedad tendría
fácil la entrada en la
población local a
causa del muy bajo
porcentaje de
vacunación. Pensar,
decir, proclamar a
todo el continente que
somos invencibles
sigue siendo una
pueril ingenuidad,
porque no es la capa
lo que nos hace
invencibles, sino
tener las defensas
altas. No
me consta que en
ningún gran evento
deportivo se hayan
exigido vacunas a los
atletas, a los
periodistas, a los que
entran a la cancha,
etc. Pero sí me consta
que sin disimulo se
repartían miles de
preservativos a fin de
evitar lo que ya se
sabe que puede pasar:
un aumento de las
enfermedades de
transmisión sexual. A
veces se piensa en lo
que puede pasar y se
toman medidas, gusten
o no. La
infancia de Santa Fe
no es entonces
invencible sino
vulnerable porque los
niveles de vacunación
son en general bajos,
insuficientes, es
decir, peligrosos.
Aunque se dijo que
estos niveles habían
mejorado en los
últimos meses, aún
quedan lejos del nivel
necesario. El riesgo,
entonces, persiste. La
inacción, al parecer,
también. La
clave está en la
escuela Excepto
la vacuna BCG, ninguna
otra vacuna en Argentina
llega hoy al nivel
recomendado, que es del
95%. En Santa Fe, las
coberturas más bajas de
vacunación no se
observan entre los bebés
ni entre los menores de
2 años, sino entre los
escolares de 5 y de 11
años. Siendo
así que los escolares
son los que están peor
vacunados de todos los
chicos de Santa Fe,
salta a la vista que las
estrategias de
vacunación pasan por las
escuelas. No se trata de
ir a vacunar y sacarse
la foto, sino de
mantener en cada escuela
un punto de atención
capaz de controlar
vacunas, crecimiento y
desarrollo, salud
mental, salud sexual,
drogas y otras
adicciones, etc. Veamos
el caso de los escolares
de 11 años. En Santa Fe,
de cada diez chicos y
chicas de esta edad,
sólo cinco o seis
recibieron la vacuna
contra el papilomavirus.
Este virus es la causa
del cáncer de cuello
uterino, y también causa
cáncer de boca, cáncer
de ano, cáncer de pene. Es
fácil entender que
vacunar es mejor que
hacer tratamiento contra
el cáncer unos años
después. Si bien esta
vacuna no protege contra
todas las formas de los
cánceres mencionados, sí
protege contra la gran
mayoría. Y si esta
vacuna no ofrece
garantías, tampoco las
ofrecen los tratamientos
oncológicos. La
clave, en efecto, no
está en un estadio, en
la cancha, en la pista,
etc., sino en las
escuelas, primarias y
secundarias. Esta clave
ya estaba ayer en las
escuelas, y mañana
seguirá estando. Es aquí
entonces donde hay que
poner el pensamiento, el
consenso, el personal,
el presupuesto, la
propaganda, incluso los
voluntarios. No somos
invencibles, sino que
estamos a merced. Por
otro lado y sin salir
del ámbito escolar, los
resultados de las pruebas
Pisa 2025, que
cada tres años evalúan
los conocimientos de los
alumnos argentinos de 15
años, demostraron que
continúa el retroceso.
Los resultados obtenidos
fueron peores que los
del 2022 y que los del
2018. La cuestión es
compleja porque
intervienen factores
diversos, pero sin duda
la clave está en la
escuela. Las
pruebas Pisa 2025
evaluaron alumnos de 15
años de 91 países, de
los cuales 13 son de
Sudamérica. Los
argentinos se vieron
superados por Uruguay,
Chile, Colombia, Brasil
y Perú, y es de aquí de
donde vienen a jugar en
los Juegos. No somos
entonces invencibles,
porque algunos parece
que ya nos vencieron.-
// Artículo
inédito.
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