Actualización
quincenal, días 1 y 15
de cada mes
Santa
Fe y Barcelona, lunes
15/06/26 Infancia
y salud LOS
PLATOS ROTOS Los
embarazos
adolescentes son
cosa de todos, y
todos tenemos que
preguntarnos quién
pagará los platos
rotos si la
indiferencia o el
Mundial los rompen,
porque nadie come en
plato roto. Hace
unos días, mientras una
pequeña multitud se
congregaba para
manifestar su pesar por
la muerte del Indio
Solari, y muchos más se
relamían ante la
inminencia de otro
Mundial de Fútbol,
compartía este servidor
una mesa de bar con su
hermano cuando una nena,
sin duda puberal, pasó y
ofrecía cosas en venta. Al
verla, pensé que pronto
estaría embarazada,
quizás, es posible, es
probable, y que poco o
nada haría el Mundial de
Fútbol para evitar tan
aciago destino. Así es
como comencé a
preguntarme quién pagará
los platos rotos en los
que debería comer
nuestra infancia
puberal, luego
adolescente. La
nena tendría diez años,
quizás once. Serían las
ocho y media o las
nueve, la noche era
cálida pese a ser de
junio. La nena tenía
puesta una remera de
color claro que le
quedaba ceñida al tórax,
y esto permitía observar
que ya estaba en
desarrollo porque dos
minúsculos montículos,
inexcusables en el
pecho, simétricos
y
en ambos lados,
anunciaban que los
cambios ya habían
comenzado. Este
notable
fenómeno biológico se
llama telarca (o
telarquia), mientras que
aquel fenómeno social se
llama indiferencia. El
Dante, en su Divina
Comedia, deja a los
indiferentes ante las
puertas del Infierno,
sin entrar, porque ni en
el Infierno los quieren. Telarca
o telarquia es una
palabra más o menos
nueva que resulta de la
unión de dos antiguas
raíces griegas. La
telarca marca el
comienzo del desarrollo
mamario de las chicas, e
indica que el resto del
desarrollo de la
adolescencia ya ha
comenzado, y que con
toda probabilidad no se
detendrá. Sabemos,
por
otra parte, que los
embarazos adolescentes
accidentales, no
intencionales, son más
frecuentes entre los
chicos y las chicas que
viven privados de
suficiente solvencia
económica, social y
cultural, y este es el
caso que comento. Por lo
tanto, hay que
preguntarse quién paga
después los platos rotos
si la indiferencia
contribuyó a romperlos. En
las escuelas enseñan cosas
poco útiles sobre cómo
se organizan y sobre
cómo evolucionan los
partidos del Mundial
de Fútbol, pero no
sé si les enseñan, a los
chicos y a las chicas,
todo lo que tienen que
saber sobre sí mismos,
sobre el propio
potencial. Si
los platos al final se
rompen, me preguntaré
cuántas energías se
quemaron para enseñar lo
inútil, y cuántas se
emplearon para enseñar
aquello que es útil y
necesario, aunque
urticante. La
escuela,
por tanto, debe enseñar
cosas importantes y
prescindir de lo
efímero, porque cuando
se ve que los platos
están rotos, y alguien
se queda sin comer
porque su plato alguien
lo rompió, con dolor
vemos que aparece la
indiferencia. Pero
nosotros, las personas,
todos o casi todos, no
somos así. En
efecto,
no somos así. La
indiferencia no es
argentina, aunque sí lo
es la tendencia a
dejarse entretener, o
incluso engañar, con
espejismos. Algunas
cosas, bien lo sabemos,
alimentan unos pocos
bolsillos, y por
entretener a la masa
dejan luego un tendal de
platos rotos. Según
cifras
oficiales, en Argentina
se registran unos 38
embarazos adolescentes
por cada mil mujeres,
por año. Esto es mejor
que en Bolivia o
Colombia, que tienen 63
y 58 embarazos
adolescentes por cada
mil mujeres,
respectivamente. Pero es
mucho peor que en
Francia o Italia, con 9
y 4 embarazos
adolescentes por cada
mil. La
clave está en la
educación y la formación
de los jóvenes en edad
de tener sexo entre
ellos, y conviene
empezar antes de que
empiecen. El bebé de una
madre adolescente tiene
más probabilidad de
nacer prematuro o de
bajo peso, y de tener
complicaciones
neonatales. La madre
tiene más probabilidad
de tener complicaciones
durante la gestación, y
tendrá después menos
chance de conseguir
trabajo. Entonces
me
pregunto
cuántas
energías y cuánto dinero se
gasta hoy
en
jolgorio futbolero, y cuánto en
educación
y prevención.
Y me pregunto en
consecuencia de qué
manera el Mundial de
Fútbol y sus futbolistas
pueden ayudar a promover
una infancia y una
adolescencia con mejores
perspectivas para el
futuro. Antes al menos
estaba Enia. Ya
no tenemos el plan Enia,
pese a que dió buenos y
prometedores resultados,
y que esto puede ser
demostrado con cifras
oficiales. Me refiero al
«Plan
de Prevención del
Embarazo no
intencional en la
Adolescencia», más
conocido como plan Enia. Nació en 2017, y en
abril de 2024 quedó
reducido a funciones
apenas administrativas. Este
plan,
de abasto nacional pero
focalizado sobre todo en
las provincias con más
embarazos adolescentes,
ofrecía recursos de
educación y formación
para los jóvenes, ellas
y ellos. Y también
ofrecía recursos contra
el abuso sexual; esta
forma de violencia
contra las chicas está
en el origen de la
mayoría de los embarazos
de menores de 15 años. Quien
quiera
saber más sobre los
embarazos adolescentes
en Argentina y sobre los
resultados del plan
Enia, puede leer el
informe «El embarazo
no intencional en la
adolescencia.
Apuntes
sobre los resultados
positivos del plan Enia», de 19 páginas,
publicado por Amnistía
Internacional. Indiferencia
de
los médic0s En
otro orden de cosas,
numerosas organizaciones
internacionales, una de
ellas israelí, pidieron
que la Asociación Médica
Israelí sea expulsada de
la Asociación Mundial de
Médicos a causa de la
indiferencia, del
silencio de los médicos
israelíes ante el
genocidio de Gaza y ante
el inhumano maltrato
para con los palestinos.
Y por faltar al sagrado
deber médico de prestar
ayuda. Argentina
forma
parte de la Asociación
Mundial de Médicos a
través de la
Confederación Médica de
la República Argentina,
a la cual pertenecen
todos los médicos de
Santa Fe. El documento
por el cual se pide la
expulsión está firmado
por varios centenares de
instituciones médicas
del mundo. En
junio de 2025, la
Asociación Británica de
Médicos rompió
relaciones con la
Asociación Médica
Israelí, y en octubre
del mismo año lo haría
la Asociación de Médicos
de Sudáfrica. En ambos
casos, a causa de las
faltas graves a la ética
médica y al deber
humanitario de los
médicos de Israel en
relación al conflicto de
Gaza y sus secuelas. La
mencionada
expulsión busca
denunciar el silencio de
la Asociación Médica
Israelí ante la
destrucción sistemática
de la infraestructura
médica y sanitaria de
Gaza, ante el bloqueo
que sufren los
habitantes de Gaza para
que no reciban agua,
alimentos, medicinas,
etc., y ante el trato
inaceptable que reciben
los detenidos palestinos
en las cárceles
israelíes. La
Asociación
Médica Israelí afirmó en
respuesta que estas
acusaciones son mentira
o, en todo caso,
afirmaciones
controvertidas que se
presentan como hechos.
Que no deben confundirse
las acciones de un
gobierno con las de su
asociación de médicos
puesto esto sentaría un
precedente peligroso. Y
denuncia una supuesta
estrategia de Hamás
según la cual este grupo
usaba los hospitales de
Gaza como escondites,
como centros de comando
militar y como depósitos
de municiones. Más
información en «Petition calls
for boycott of Israeli
Medical Association», Lancet,
13/06/26. Más allá de las palabras, siempre condicionadas por ciertos intereses más o menos evidentes, y en ausencia de una única verdad, el hecho concreto e incuestionable es la muerte de muchos inocentes, chicos y adolescentes, y de sus madres, sea por la violencia bélica, sea por la estrategia de negarles el acceso a toda forma de socorro. Aquí nadie pagará los platos rotos.- Publica El Litoral, martes 16 y miércoles 17/06/26: html - jpg.
El
plato roto es hoy el
símbolo del ya no
poder comer porque
alguien le rompió
aquello que se
necesita para comer
más o menos bien, y
todos los días.
![]() Todos los textos
de JB, aquí Los Bello.Cat
desde enero de 2015,
aquí La versión beta
del Bello.Cat, aquí Aquí, Paulo Bello / Alicia Bello, aquí
![]()
|
| Diseño: Jorge Franganillo |